La tragedia…alimentos para combustibles
La tragedia…alimentos para combustibles
Dice Fidel Castro en su artículo.
Manuel Alberto Ramy
Marzo 29/2007 Hora: 19:12
La Habana. Fidel Castro reaparece. No por TV ni en fotos junto a Chávez o a Gabriel García Márquez. Aparece en letras. Publicado por todos los diarios nacionales, Fidel Castro –así, a secas firmó su trabajo–, no habla sobre agresiones de la administración Bush a Cuba. Tampoco trata despectivamente al presidente de los EEUU. El tema es el mismo que en los últimos tiempos ha ocupado la mente del líder histórico de la revolución cubana: la relación del hombre con la naturaleza y el de las sociedades de consumo con el medio ambiente.
“Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”, comienza el artículo, cuya aseveración parte de la meditación hecha por Fidel Castro
“después de la reunión del presidente Bush con los fabricantes norteamericanos de
automóviles”.
En dicha reunión Bush exaltó el uso del etanol y de otros combustibles alternativos, como contempla la legislación propuesta para que unos 35 mil millones de galones de ese tipo de combustible estén operando en el año 2017, a fin de reducir los gastos de energía.
Para Fidel Castro “La tragedia no consiste en reducir esos gastos de energía, sino en la idea de convertir los alimentos en combustible”. Castro considera que la producción de maíz necesaria para esa medida afectaría la alimentación de millones de personas en el planeta.
“Hoy se conoce con toda precisión—dice Castro–, que una tonelada de maíz sólo puede producir 413 litros de etanol como promedio, de acuerdo con densidades, lo que equivale a 109 galones.
El precio promedio del maíz en los puertos de Estados Unidos se eleva a 167 dólares la tonelada. Se requieren por tanto 320 millones de toneladas de maíz para producir 35, 000 millones de galones de etanol.
Según datos de la FAO, la cosecha de maíz de Estados Unidos en el año 2005 se elevó a 280,2 millones de toneladas”.
La conclusión del líder cubano es clara: aumento del hambre en el mundo y de más cambio climático debido a la deforestación.
Durante su trabajo hizo dos menciones llamativas. La primera, relacionada con el reciente acuerdo Venezolano-Cubano por el cual este último país entregaría al primero 11 fábricas de alcohol destinadas a producir etanol, Castro dijo que “… tengo entendido que usarían el alcohol no para exportar, sino para mejorar la calidad medioambiental de su propio combustible.…”.
Evidentemente es un corte de raíz que relacione a la Isla con la producción de etanol mediante Venezuela, país que también se niega a esa producción masiva.
Para mayor claridad sobre este punto (que Cuba destine cultivos para producir etanol), Castro fue más enfático calificándolo de “….un sueño o un desvarío de los que se ilusionan con esa idea. En nuestro país, las tierras dedicadas a la producción directa de alcohol pueden ser mucho más útiles en la producción de alimentos para el pueblo y en la protección del medio ambiente”.
La segunda mención llamativa se refiere a las afectaciones que el cambio climático está produciendo en la actual cosecha azucarera cubana, lo cual indica que la zafra (cosecha y procesamiento industrial de la caña de azúcar), como mínimo será tan escasa como en los últimos dos años y de cuyo monto no hay cifras oficiales.
Quien haya seguido los discursos de Fidel Castro sobre los temas de los cambios climáticos, la búsqueda de nuevas fuentes de energía, etc, verá que en sus ideas subyace la necesidad de un cambio en el estilo de vida actual o iremos al desastre total.
Recomiendo a los lectores que lean mañana en Progreso Semanal el artículo íntegro y que también escuchen las opiniones de Francisco Aruca respecto al tema en cuestión.
