Uribe pegado a la pared
Uribe pegado a la pared
Por Manuel Alberto Ramy
Diciembre 26/2007
Hora: 13:42
Durante una rueda de prensa que recién acaba de finalizar, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hizo público su plan de rescate de tres colombianos secuestrados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Se trata de Clara Rojas, el niño Emmanuel –de 3 años de edad– y Consuelo González.
El Plan Transparencia, así denominado por Chávez, tiene dos componentes principales: el diplomático y el técnico-operativo de rescate.
El componente diplomático comenzó hace unas horas cuando el canciller colombiano, Fernando Araújo, recibió de manos del Vicecanciller venezolano un documento con el diseño de la operación acordado con las FARC. Dicho plan fue informado a jefes de estado que han brindado su apoyo. Se trata de los presidentes de Francia, Argentina, Bolivia, Brasil. Ecuador, y de Cuba. Estos países han nombrado Comisionados presidenciales quienes volarían a la zona de entrega de los secuestrados. El punto de entrega en territorio colombiano es desconocido, incluso para el presidente Chávez quien dijo no saberlo y, caso que lo supiera, tampoco lo diría anticipadamente, afirmó.
El dispositivo técnico-operativo, que ha dispuesto el gobierno de Venezuela consiste
en la habilitación de varios aeropuertos, aviones y helicópteros. Los aeropuertos seleccionados en territorio venezolano son los de la Fría y el de Santo Domingo, en el Táchira, otros en Arauca y en Puerto Ayacucho. Todos están cerca de la frontera colombiana.
El punto en territorio colombiano donde aterrizarían las naves aéreas será el aeropuerto de Villavicencio, en el departamento de El Meta, pero allí no se efectuará la liberación de los secuestrados. Las coordenadas para la entrega serán dadas de alguna manera a los pilotos de los helicópteros cuando éstos se encuentren en Villavicencio. Hasta ese instante solo las FARC conocen el lugar exacto para el encuentro.
Durante sus dos horas de comparecencia Chávez destacó que solo esperan por la aprobación del gobierno de Álvaro Uribe. Sin poner tiempo a la espera por la respuesta oficial, Chávez manifestó su deseo de que antes de fin de año los secuestrados pudieran encontrarse en libertad junto a sus familiares.
¿Y si Uribe no aprueba el plan? Más o menos así fue la pregunta de uno de los periodistas a la que el presidente venezolano respondió que había otra opción, esta clandestina, que no prefería pues había que hacer las cosas con la mayor seguridad para los rescatados y de cara a la opinión pública internacional. A propósito puso a disposición de la prensa un helicóptero a fin de que puedan hacer su trabajo en el lugar de los acontecimientos.
Durante su intervención Chávez fue cuidadoso en sus referencias a Uribe.
Como saben los lectores hace escasamente un mes Chávez contaba con el apoyo de Uribe para el rescate de varios grupos de secuestrados, pero de forma inesperada el presidente colombiano argumentando, según unos, y pretextando, según otros, una conversación telefónica del líder venezolano con un general colombiano, retiró su apoyo, vino la crisis entre ambos países y todo se vino al piso. De momento, pues los familiares de los retenidos por las FARC solicitaron al presidente venezolano y a la senadora colombiana Piedad Córdoba, que prosiguieran en la búsqueda de una salida.
El anuncio de Chávez en el mediodía de hoy evidencia que no solo los familiares, sino que importantes gobiernos e instituciones internacionales, así como la mayoría de los colombianos, estimulan y participan del empeño humanitario.
Cuando escribo estas líneas llegan noticias de Bogotá informando que el presidente Uribe y su equipo analizan la propuesta. De pocas armas políticas dispone el gobierno de Colombia para torpedear la propuesta. Si las FARC están prestas a realizar la entrega excluyendo una zona de despeje, que fue punto de conflicto para ambas partes, ¿qué decir? Una negativa le haría mas daño internamente que cien acciones armadas de la guerrilla; y en la arena internacional le crearía cierto vacío. Aceptarla, decisión que sería bien recibida por sus conciudadanos y aplaudida por la comunidad internacional, haría evidente que Chávez fue el factor para una solución humanitaria que podría extenderse al resto de los cautivos.
Nada que Uribe está pegado a la pared.
