Notas al vuelo de un discurso
“…acostumbrarse no solo a recibior buenas noticias”, dijo el presidente cubano
Foto: AIN
Por Manuel Alberto Ramy
26 de julio 2008
El discurso del presidente Raúl Castro Ruz en el cierre de acto por el 55 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, se mantuvo en la misma línea del que pronunció el pasado 11 de julio ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento cubano).
Austeridad, ahorro, eficiencia, respaldo a las consultas populares en las que debe respetarse la opinión discrepante y una descalificación de la unanimidad, “ que suele ser ficticia”, fueron las ideas que manifestó el presidente cubano.
También hizo un recuento de las obras que vienen realizándose en la ciudad de Santiago de Cuba, especialmente en la rehabilitación de los servicios de agua corriente cuya ausencia en barrios y zonas de esa, la segunda ciudad del país, data de muchos años. Después de anunciar la fecha de culminación de estas tareas –año 2009 la primen parte y 2010 la conclusión definitiva, que fueron establecidas por los ministros y autoridades correspondientes–, Raúl dejó claro la responsabilidad, caso de incumplimientos.
Las obras hidráulicas no se limitan a la ciudad Santiago de Cuba ni a la provincia de mismo nombre, sino que abarcan a varias del oriente cubano donde se realizan grandes trabajos de trasvase de agua entre provincias y territorios.
“Hay que acostumbrarse no sólo a recibir buenas noticias”, dijo Raúl en clara referencia a la delicada situación económica nacional a la que se agrega la crisis económica internacional de “inevitables consecuencias” para el país.
A propósito de esa combinación señaló que “la mayoría de nuestro pueblo ha demostrado poseer conocimientos y madurez suficientes para comprender estas realidades, que resultan sencillamente insoslayables”, pero hay otras que “pretenden cerrar obstinadamente los ojos ante los problemas del mundo”. Explicar la realidad es la fórmula, según el presidente cubano.
Al referirse al anteproyecto de ley de la Seguridad Social, que aumenta en cinco años la edad de retiro (60 para las mujeres y 65 los hombres) y cuya aplicación sería paulatina, dijo que “algunas opiniones” recogidas entre la población “demuestran que es necesario continuar informando sobre este asunto de importancia estratégica”.
Las asambleas populares donde se discutirá este anteproyecto comenzarán en septiembre próximo y según Raúl “Todos serán escuchados con atención…coincidan o no con la mayoría”. Así reiteró la política de discutir en asambleas abiertas temas de interés nacional “sin preocuparnos por quienes en el interior y en el exterior, intentan sacar partido de esos debates”.
Anoto que para no pocos ciudadanos, y especialmente para los santiagueros y orientales en general, estas asambleas celebradas en centros de trabajo y en los barrios han sido el motor impulsor de obras de beneficio común como la reconstrucción del abasto de agua y la mejora en el servicio de transporte público.
El presidente reiteró que “junto a la producción, la defensa continuará sin descuidarse, independientemente de los resultados en las elecciones presidenciales en los Estados Unidos” y anunció que en el presente año se graduaron 2 mil nuevos oficiales de las Fuerzas Armadas.
El acto se celebró en el antiguo polígono del cuartel Moncada, convertido en escuela desde los inicios del triunfo revolucionario de 1959.
Raúl Castro, durante su discurso de unos 50 minutos de duración, hizo numerosas referencias a Fidel Castro, líder histórico del proceso cubano, a quien dedicó este 55 aniversario del asalto al cuartel Moncada, hecho que inició la lucha insurreccional.
